Soy la fundadora de VLB – Escuela Internacional de Aduanas y Logística, una institución que nació hace 10 años con una idea clara: cerrar la brecha entre lo que se enseña en la teoría y lo que realmente se exige en el trabajo.
No fundé VLB para crear una escuela más. La fundé porque vi demasiados profesionales talentosos quedarse fuera del sistema.
Trabajo en el sector aduanero y logístico hace más de 25 años. Veo cómo jóvenes, técnicos, universitarios y profesionales egresan con conocimientos teóricos, pero sin la oportunidad de demostrar lo que valen.
Veo frustración, miedo a equivocarse, puertas cerradas y una realidad dura: en aduanas y logística, la experiencia no es un lujo, es una condición.
Mientras las aulas enseñan conceptos, el mercado exige dominio real de procesos, criterio operativo y manejo de plataformas aduaneras.
Y en medio de esa brecha, miles de personas quedan atrapadas: demasiado preparadas para ser principiantes, pero sin experiencia para ser contratadas.
Ahí entendí que el problema no era el talento.El problema era el sistema de formación.
Hace más de 10 años decidí cambiar esa historia. Así nació VLB – Escuela Internacional de Aduanas y Logística: un espacio donde aprender significa hacer, donde el error se convierte en aprendizaje y donde la práctica es el centro de todo.
Diseñé una metodología 100% práctica para que cada alumno viva la experiencia real del sector antes de enfrentarse al mercado laboral.
Hoy formamos especialistas a través de nuestros programas oficiales de Representante Aduanero, Auxiliar de Despacho, cursos de formación en aduanas y logística, y talleres intensivos orientados a la empleabilidad.
Pero más allá de los cursos, formamos confianza, criterio profesional y oportunidades.
Creo profundamente que nadie debería quedarse fuera del mercado por falta de experiencia. Por eso VLB no es solo una escuela. Es un puente entre los sueños y la realidad profesional.
En un país que se proyecta como hub logístico de Sudamérica, mi propósito es claro: formar a los profesionales que el Perú necesita para crecer.
VLB es mi historia, pero sobre todo, es la historia de quienes decidieron no rendirse.