El incremento de la población mundial en los últimos años viene exigiendo un constante reto a la agricultura para proporcionar un mayor número de alimentos, tanto en cantidad como en calidad. Desde el inicio del siglo XIX, la población mundial se ha incrementado un 550 por cien, habiendo pasado de 1.000 millones a 6.500 millones en la actualidad, con unas previsiones de que se alcancen entre nueve y diez millones de habitantes en el año 2050.

Para alcanzar el reto de poder incrementar la producción agrícola para abastecer al crecimiento de la población, existen dos factores posibles:

• Aumentar las superficies de cultivo, posibilidad cada vez más limitada, sobre todo en los países desarrollados, lo que iría en detrimento de las grandes masas forestales que indispensables en nuestro ecosistema.

• Proporcionar a los suelos fuentes de nutrientes adicionales en formas asimilables por las plantas, para aumentar los rendimientos de los cultivos, como son los FERTILIZANTES; el nitrógeno, el potasio y el fósforo, entre otros, que aseguran no solo la productividad sino también la calidad nutricional de los cultivos.

 ¿Entonces podemos deducir que la tendencia en la demanda de los fertilizantes siempre estará en aumento, sin embargo, cuál es la situación actual?

¡Como en muchos países, la producción de fertilizantes químicos es insuficiente, por lo que necesitamos IMPORTARLOS!

¿Pero qué está pasando en el mundo, por qué los fertilizantes están tan caros?, que factores están determinando esta alza de precios:

Pues vamos a enumerar los principales:

  • La pandemia producida por el COVID-19, desde enero de 2020, los inversionistas se han refugiado en los alimentos, pues ante un período de crisis saben que los commodities agrícolas van a subir. La razón de esto, es que, cuando las cosas se ponen difíciles, la gente podrá dejar de hacer muchas cosas, pero no dejarán de comer. ¡Ese fue un primer hito en el cual se rompe la estabilidad de los precios y luego comienzan a subir!
  •  El alza en los fletes, como consecuencia del alza del precio de los combustibles, el petróleo crudo superó los 80 dólares el barril, situación que evidencia las señales más claras, hasta ahora, de que el mundo se dirige a una crisis energética que afectará directamente al precio de los envíos en todo el mundo.
  • Alza en los insumos para la producción, en este proceso se necesitan importar muchos productos y   los precios mundiales y el costo de los envíos, se han disparado desde Asia hasta Europa, las materias primas, incluidos los que se utilizan como combustible para la generación de energía, componente fundamental en el ciclo productivo.
  • Escasez de contenedores, la pandemia ha provocado todo tipo de desajustes en la cadena de suministros, China fue el único país que no paró y seguía produciendo, los expertos señalan que la principal causa es la escasez de contenedores, no es porque falten físicamente sino porque no están donde debieran…… El gigante asiático maneja el 30 % del comercio mundial y cada día demanda más contenedores para exportar sus productos, ahora que reactivó más su economía tras afrontar la pandemia del covid-19.
  •  La reducción de las importaciones es un fenómeno que se ha experimentado desde el año pasado producto del encarecimiento por escasez.
  • Comportamiento de la tasa de cambio, siendo un país importador la devaluación de nuestra moneda frente al dólar, representa una pérdida por diferencia de cambio, importante a considerar en nuestros costos.
  • La guerra entre Rusia y Ucrania, no debemos olvidar que estos países, además de grandes exportadores de trigo, también lo son de petróleo y urea. Con ello se generan otros elementos que contribuyen a la distorsión de los precios en los fertilizantes.
  • Huelgas y paralizaciones en el transporte de carga pesada, todo eso afecta el precio final que llega al consumidor, el suministro de fertilizantes a los agricultores está siendo “claramente interrumpido” por la huelga de transportes debido a la “imposibilidad material” de acceso de los camiones a las fábricas y puertos.
  • El encarecimiento del gas natural, siendo este un ingrediente clave en el proceso utilizado para fabricar fertilizantes en base de nitrógeno que se utiliza en una variedad de cultivos, incluidos el maíz y el trigo. El gas natural representa del 75 al 90 por ciento de los costos operativos en la producción de nitrógeno. El precio mayorista del gas ha aumentado un 250 por ciento desde enero, lo que ha provocado un repunte de los costes para los consumidores y las empresas.

“El aumento de los costos de producción que están enfrentando los productores es mucha: los fertilizantes, la energía, el transporte, la mano de obra, lo absorben los productores y obviamente lo van a transmitir hacia los consumidores”

Como podemos apreciar, la situación es crítica y sus consecuencias son inevitables, por lo que tenemos que actuar y amortiguar el evidente golpe, desde mi humilde opinión, el gobierno debe nombrar una comisión de especialistas que trabajen en aspectos como:

  • Búsqueda de más opciones de producción, como medir la factibilidad económica de sustituir parcialmente el fertilizante químico, por productos orgánicos en grandes volúmenes, que no perjudiquen el resultado económico, y que sean amigables con el medio ambiente.
  • Ayudas económicas que reactiven a los agricultores
  • Tomar medidas provisorias que les permita a los agricultores abaratar el costo de trasladar sus granos, otras medidas como “compensación” a los fletes, etc.
  • Controlar el alza de precios de los insumos
  • Controlar el tipo de cambio, o compensarlo en este sector
  • Acelerar el mejoramiento de vías en zonas de producción
  • Todo tipo de ayuda a nuestros agricultores, pero garantizando una sana competencia

¡Actuemos de inmediato y no esperemos que estas evidentes consecuencias afecten   las siembras!

MBA Betsabeth Valera Losno

Mg en Comercio Internacional – Universidad Complutense de Madrid

Agente de Aduanas certificada – ENA

Especialista en Finanzas por la Pontificia Universidad del Perú

Diplomado Licitación Pública – CAEM 

Gerente General de G Cargo Operador logístico (18 años)

Gerente General de la Escuela Internacional de Aduanas y logística.